La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha rechazado este martes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refiriera a su Gobierno al afirmar que México está «gobernado» por los cárteles de la droga. Las declaraciones de Trump han generado polémica diplomática entre ambos países, en un contexto de tensiones por la seguridad fronteriza y el narcotráfico.
En su conferencia matutina del 19 de mayo, Sheinbaum señaló que «no se refiere a la presidenta» y que ya ha trasladado a la Casa Blanca que en México «manda el pueblo». La mandataria mexicana evitó entrar en una confrontación directa con Trump, pero subrayó que su administración mantiene una política de cooperación contra el crimen organizado, sin aceptar «injerencias» externas.
«No se refiere a la presidenta, se refiere a una situación del país y nosotros le hemos dicho que en México manda el pueblo», declaró Sheinbaum.
Tensión diplomática por las acusaciones de Trump
Las palabras de Trump se produjeron durante un acto oficial en Washington, donde aseguró que México «está gobernado por el narco» y que su administración exigiría «acciones contundentes» contra los cárteles. Aunque no mencionó directamente a Sheinbaum, la frase fue interpretada como un duro cuestionamiento a la autoridad del Ejecutivo mexicano.
Desde la Cancillería mexicana se ha optado por una respuesta mesurada, pero han recordado que la lucha contra el narcotráfico es una prioridad compartida. Fuentes diplomáticas han indicado que ambos gobiernos mantienen canales abiertos de comunicación para evitar un deterioro de la relación bilateral.




