La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha denunciado que existen grupos de poder que buscan sembrar la percepción de un ambiente caótico en el país, en un contexto marcado por la celebración de la Copa del Mundo 2026, que comienza el próximo 11 de junio en la Ciudad de México. La mandataria realizó estas declaraciones el 9 de junio de 2026, según informó el Gobierno mexicano en un comunicado oficial.

«Hay grupos que quieren dar la idea de que hay caos en México», afirmó Sheinbaum, quien vinculó esta estrategia a un intento de proyectar una imagen negativa del país ante la comunidad internacional durante el evento deportivo. La presidenta no identificó explícitamente a los actores implicados, pero sugirió que se trata de intereses que buscan desestabilizar su Gobierno y erosionar la confianza en la seguridad nacional.

México es uno de los tres países anfitriones del Mundial 2026, junto a Estados Unidos y Canadá, con partidos programados en la capital mexicana. La celebración del torneo representa una oportunidad para mostrar la estabilidad y la capacidad organizativa del país, pero también un foco de atención mediática que podría amplificar críticas internas. Sheinbaum ha insistido en que su administración mantiene el control de la seguridad y ha llamado a la unidad para contrarrestar las narrativas alarmistas.

Las declaraciones de la presidenta se producen en un momento en que la percepción de inseguridad sigue siendo un desafío en México, aunque las cifras oficiales de homicidios han mostrado una ligera tendencia a la baja en los primeros meses de 2026. El Gobierno mexicano ha desplegado un operativo especial de seguridad para el Mundial, con más de 10.000 efectivos de la Guardia Nacional y el Ejército desplegados en la Ciudad de México y otras sedes turísticas.

Sheinbaum, que asumió la presidencia en 2024, ha hecho de la seguridad uno de los pilares de su mandato. La acusación de que existen grupos interesados en exagerar el caos busca, según analistas mexicanos, reforzar su narrativa de control y desactivar las críticas de la oposición y de medios internacionales que han reportado episodios de violencia en los últimos meses.