Serbia se ha convertido en el último país en firmar los Acuerdos Artemis, el marco internacional liderado por Estados Unidos para la exploración y explotación de la Luna. La adhesión se produce menos de tres años después de que Belgrado suscribiera con China el programa ILRS (International Lunar Research Station), lo que supone un realineamiento geopolítico en el ámbito espacial.
La firma fue anunciada este 17 de julio de 2026 por la agencia espacial serbia, según comunicó la NASA en un breve comunicado. Belgrado se suma así a una treintena de naciones que han rubricado los Acuerdos Artemis, cuyo principio rector es la cooperación pacífica en el espacio y la explotación de recursos lunares bajo el paraguas del Tratado del Espacio Exterior de 1967.
El giro diplomático es relevante porque Serbia había firmado en 2024 un memorando de entendimiento con la Administración Espacial Nacional China (CNSA) para participar en la estación lunar internacional que Pekín planea construir en la década de 2030. Ambos programas —Artemis e ILRS— son competidores directos en la nueva carrera espacial entre Washington y Pekín.
El Gobierno serbio no ha explicado públicamente las razones del cambio de postura. No obstante, fuentes del sector apuntan a que Belgrado busca equilibrar sus relaciones con las grandes potencias espaciales sin renunciar del todo a su cooperación con China, que sigue siendo un socio clave en otros proyectos de infraestructura y energía.
La entrada de Serbia en los Acuerdos Artemis refuerza la presencia europea en el programa, que ya cuenta con países como España, Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Polonia y Luxemburgo. En total, más de 30 naciones han firmado los acuerdos desde su creación en 2020.
El programa Artemis prevé el regreso de astronautas a la superficie lunar —la primera mujer y la primera persona negra— en la misión Artemis III, prevista actualmente para 2027, aunque con retrasos recurrentes. La NASA también planea construir una estación orbital lunar, la Gateway, y una base en el polo sur de la Luna para la extracción de agua y minerales.




