Bamenda (región Noroeste de Camerún) amaneció este 20 de mayo bajo una tensa calma, mientras el país celebra la Fiesta de la Unidad Nacional. Los grupos separatistas de las regiones anglófonas han prohibido a la población participar en los actos oficiales, en un nuevo desafío al presidente Paul Biya, de 93 años y en el poder desde 1982.

La festividad conmemora el referéndum de 1972 que transformó la república federal en un Estado unitario, una fecha que los independentistas rechazan por considerarla el inicio de la asimilación forzada de las minorías de habla inglesa. En un comunicado difundido en redes sociales, los separatistas instaron a los ciudadanos a quedarse en casa y mantener las persianas bajadas, bajo amenaza de represalias.

La presencia militar se ha reforzado en las calles de Bamenda, capital de la región, y en otras localidades del noroeste y suroeste del país. El Ejército camerunés ha desplegado vehículos blindados y efectivos adicionales para garantizar la seguridad de los pocos actos programados, que han transcurrido sin incidentes graves hasta el momento.

El conflicto separatista, que estalló en 2016 con protestas de abogados y maestros contra la imposición del francés en tribunales y escuelas, ha degenerado en una guerra de baja intensidad. Según estimaciones de organizaciones internacionales, ha causado ya más de 6.000 muertos y ha obligado a cerca de un millón de personas a desplazarse.

La jornada de este miércoles se produce apenas unas semanas después de la visita del papa León XIV a Camerún, que generó expectativas de mediación. Sin embargo, el breve lapso transcurrido desde la partida del pontífice ha disipado las esperanzas de un alto el fuego.

El Gobierno de Biya, que sufrió un shock diplomático tras la muerte de su homólogo chadiano Idriss Déby en 2021, afronta crecientes presiones de la comunidad internacional para negociar una salida pacífica al conflicto. Mientras tanto, la población de las regiones anglófonas vive atrapada entre la represión militar y la coacción de los grupos armados.