El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, ha destituido a su primer ministro y antiguo aliado Ousmane Sonko, según informaron fuentes oficiales el 29 de mayo. La decisión, adoptada el 22 de mayo, ha sumido al país en una crisis política que amenaza la estabilidad de una de las democracias más sólidas de África Occidental.

Faye y Sonko, compañeros de fórmula en las elecciones de 2024, lideraron juntos el partido Pastef hasta que las diferencias internas provocaron la ruptura. El cese se produjo sin explicación pública detallada, aunque analistas señalan divergencias en la estrategia de gobierno y en la preparación de las presidenciales de 2029 como posibles detonantes.

La destitución ha generado incertidumbre sobre el futuro político de Senegal, un país clave para los intereses europeos en la región. España mantiene acuerdos migratorios y de cooperación económica con Dakar, y cualquier inestabilidad podría afectar a las rutas migratorias hacia Canarias y a las inversiones españolas en el sector pesquero y energético.

Sonko, carismático líder opositor durante años, aún no se ha pronunciado públicamente tras su cese. Su destitución abre un escenario de lucha fratricida dentro del Pastef, que hasta ahora había mantenido una imagen de unidad frente a la oposición tradicional.

La comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de Faye, que deberá designar un nuevo primer ministro y recomponer las alianzas para evitar un vacío de poder que debilite la posición de Senegal en un contexto regional marcado por golpes de Estado en el Sahel.