El primer ministro de Senegal, Ousmane Sonko, ha afirmado este viernes que Occidente pretende imponer la homosexualidad al resto del mundo. Las declaraciones, realizadas el 22 de mayo de 2026, se producen semanas después de que el país africano endureciera su legislación contra las relaciones homosexuales.
«Occidente quiere imponer la homosexualidad al resto del mundo», declaró Sonko durante un acto público, en el que arremetió contra lo que calificó como «la tiranía» de las potencias occidentales. El primer ministro senegalés no ofreció detalles concretos sobre a qué se refería, pero su mensaje se enmarca en un creciente rechazo a las presiones externas en materia de derechos humanos.
Endurecimiento legal en Senegal
Senegal aprobó recientemente una reforma que agrava las penas para las relaciones homosexuales, castigadas con hasta diez años de prisión. La medida ha generado críticas desde organismos internacionales y ONG de derechos humanos, que denuncian un retroceso en la protección de las minorías.
Sonko justificó la reforma argumentando que Senegal defiende sus valores culturales frente a lo que considera una injerencia occidental. «No aceptamos que nadie venga a dictarnos cómo debemos vivir», afirmó el mandatario, quien también vinculó la homosexualidad con una supuesta agenda colonial.
Tensión geopolítica creciente
Las declaraciones de Sonko reflejan las tensiones geopolíticas entre África y Occidente en torno a los derechos LGTBI. Senegal, antigua colonia francesa, ha mantenido una postura firme en contra del matrimonio igualitario y la despenalización de la homosexualidad, en línea con la mayoría de los países del África subsahariana.
El Gobierno senegalés ha reiterado su compromiso con la soberanía legislativa y ha rechazado las presiones externas. «Occidente utiliza los derechos humanos como herramienta de dominación», concluyó Sonko en su intervención.




