El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se dispone a viajar a Argelia en los próximos días, en un gesto que sella la normalización diplomática y comercial entre ambos países tras la peor crisis bilateral de su historia reciente, iniciada en marzo de 2022. La visita, aún sin fecha oficial confirmada, busca escenificar el restablecimiento pleno de las relaciones.

El detonante de la ruptura fue el giro de España en el conflicto del Sáhara Occidental: el apoyo de Sánchez al plan de autonomía marroquí, contenido en la carta enviada a Rabat en marzo de 2022, que Argel consideró una traición a su defensa histórica de la autodeterminación saharaui. La crisis provocó la suspensión del Tratado de Amistad y Cooperación hispano-argelino, la imposición de restricciones comerciales y el cierre del consulado argelino en Valencia.

Las relaciones comenzaron a recomponerse en noviembre de 2023, cuando Argel nombró un nuevo embajador en Madrid y se reactivaron los contactos de alto nivel. La visita de Sánchez representa la culminación de ese proceso.

Intereses energéticos y estratégicos

España y Argelia mantienen vínculos profundos en el ámbito energético: Argelia es el primer suministrador de gas natural al mercado español, principalmente a través del gasoducto submarino Medgaz, que enlaza Beni Saf con Almería. La reunión de Sánchez con las autoridades argelinas debería reforzar la seguridad del suministro y abrir nuevas vías de cooperación en energías renovables e hidrógeno verde.

En el plano geopolítico, la plena normalización sitúa a España en una posición de equilibrio entre sus dos grandes socios magrebíes: Marruecos y Argelia, rivales históricos. El Gobierno español intentará evitar que el acercamiento a Argel genere tensiones con Rabat, con quien Madrid ha intensificado la cooperación en inmigración y antiterrorismo.

Reactivación de los intercambios comerciales

Uno de los efectos más visibles de la crisis fue la caída de las exportaciones españolas a Argelia, que descendieron un 36% en 2022 tras la imposición de barreras administrativas. Aunque el comercio se ha recuperado parcialmente desde el deshielo de 2023, la visita de Sánchez aspira a dar un impulso definitivo a sectores como la automoción, la alimentación y los bienes de equipo, y a consolidar un marco de relación estable que evite futuras crisis.