El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha reunido este lunes en Argel con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, en un encuentro que busca recomponer los lazos bilaterales. La cita, que se produce el 20 de julio de 2026, tiene lugar después de que Madrid adoptara en 2022 un giro en su posición respecto al Sáhara Occidental al apoyar el plan de autonomía propuesto por Marruecos, lo que provocó una ruptura diplomática con Argel.

Un contexto estratégico

Argelia es un socio clave para España tanto por su papel como proveedor de gas como por su influencia en la estabilidad de la región del Sahel. La reunión llega en un momento en el que ambas partes han realizado gestos de acercamiento en los últimos meses, según fuentes diplomáticas. El encuentro pretende traducir esas intenciones en acuerdos concretos que abarquen áreas como la energía, la seguridad y la cooperación económica.

La visita de Sánchez a Argel se inscribe en el marco de los esfuerzos por avanzar en resultados tangibles, tras las recientes declaraciones de ambos gobiernos sobre la voluntad de restablecer la confianza mutua.

La crisis bilateral se desencadenó en 2022, cuando el Ejecutivo de Sánchez comunicó a Marruecos su cambio de postura sobre el Sáhara. Argel respondió suspendiendo el tratado de amistad con España y paralizando las transacciones comerciales. Desde entonces, las relaciones se habían mantenido en un mínimo histórico.

Con esta visita, Sánchez busca reabrir una vía de diálogo directa con Tebboune y explorar un marco de cooperación que permita superar el desencuentro. La agenda incluye la seguridad en el Sahel, donde Argelia juega un papel fundamental en la lucha contra el terrorismo, y el suministro energético, dada la dependencia española del gas argelino.