El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, viajará a Washington el próximo 24 de junio para reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump y altos cargos de la Administración, según ha anunciado la Alianza. La visita se produce en un clima de creciente tensión transatlántica después de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, calificara a la organización de «tigre de papel».

Un encuentro en plena polémica por el gasto en defensa

La reunión de Rutte con Trump y los altos funcionarios se centrará previsiblemente en el reparto de cargas y el gasto en defensa dentro de la Alianza. Las declaraciones de Hegseth, que cuestionaron la capacidad real de la OTAN, han abierto un nuevo frente diplomático entre Washington y sus socios europeos.

El viaje de Rutte a la capital estadounidense refleja la voluntad de la Alianza de mantener abierto el canal de diálogo al más alto nivel, en un momento en que las diferencias sobre el esfuerzo militar de los aliados europeos amenazan la cohesión interna.

La OTAN confirmó que Rutte tiene previsto reunirse también con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y con otros responsables de seguridad nacional durante su estancia en Washington. La agenda incluye asuntos como el aumento del gasto en defensa entre los aliados europeos y el refuerzo del flanco oriental de la Alianza, temas que han generado fricciones en los últimos meses.

España, como miembro de la OTAN, sigue de cerca estas conversaciones, que podrían tener implicaciones directas en el compromiso de gasto militar del 2% del PIB exigido por la Alianza. Actualmente, España destina alrededor del 1,28% de su PIB a defensa, una cifra que la Administración Trump ha criticado reiteradamente.