El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha defendido este miércoles las contribuciones de los países aliados en el marco de la guerra de Estados Unidos contra Irán, durante la cumbre de la Alianza que se celebra en Ankara. Rutte ha instado a los socios a reafirmar el compromiso común de que Irán nunca debe adquirir armas nucleares.
«Espero que los aliados reafirmen que Irán nunca debe adquirir armas nucleares», declaró Rutte a los periodistas, en un contexto de creciente tensión militar en Oriente Próximo. La declaración busca cohesionar a los miembros de la OTAN en un momento en que la campaña estadounidense contra Teherán genera divisiones internas sobre el alcance de la implicación europea.
El secretario general ha querido poner en valor el apoyo logístico, de inteligencia y de despliegue de fuerzas que varios aliados han proporcionado a Washington desde el inicio de las hostilidades. Aunque no ha ofrecido cifras concretas, ha subrayado que el esfuerzo colectivo demuestra la unidad del bloque frente a la amenaza iraní.
La posición española
España, como miembro de la OTAN, ha contribuido con medios navales y de vigilancia aérea en el flanco sur de la Alianza, en coordinación con el mando estadounidense. La cumbre de Ankara servirá para perfilar los próximos pasos de la coalición y tratar de evitar una escalada mayor en la región.
Rutte ha evitado pronunciarse sobre las operaciones militares concretas de Estados Unidos y se ha centrado en el mensaje político: la necesidad de mantener la presión sobre Irán para que abandone cualquier programa nuclear con fines militares. La reunión de Ankara tendrá continuidad en los próximos días con reuniones bilaterales entre los jefes de Estado y de Gobierno asistentes.




