El primer viceprimer ministro ruso, Denis Mánturov, ha declarado este martes que Rusia y China han logrado retornar a una dinámica positiva en el volumen de comercio bilateral durante el presente ejercicio. La afirmación, realizada en Moscú, refuerza la tesis de que ambos países mantienen su cooperación económica pese a las sanciones internacionales.

«Hemos logrado retornar a una dinámica positiva en el volumen de comercio bilateral este año», afirmó Mánturov en una comparecencia ante los medios. El alto cargo no precisó las cifras concretas del intercambio, pero el tono de su declaración refleja una recuperación después de un período de contracción.

Resiliencia frente a las sanciones

El comercio entre Rusia y China ha sido un pilar de la estrategia de Moscú para sortear el bloqueo occidental tras la invasión de Ucrania. Pékin se ha convertido en el principal socio comercial de Rusia, con un intercambio que el año pasado rozó los 240.000 millones de dólares. La vuelta a una tendencia positiva en 2026 indica que la cooperación sigue profundizándose.

El anuncio de Mánturov se produce en un contexto de presión diplomática occidental para que China limite su apoyo económico a Rusia. Hasta ahora, el Gobierno chino ha mantenido una posición de neutralidad formal, pero los datos comerciales muestran un vínculo creciente.

Hemos logrado retornar a una dinámica positiva en el volumen de comercio bilateral este año.

El Kremlin ha destacado en varias ocasiones que la relación con China es «estratégica» y que el comercio bilateral es una prueba de la capacidad de ambos países para construir un orden multipolar. Sin embargo, analistas occidentales señalan que el crecimiento del comercio chino-ruso sigue estando por debajo del potencial previo a las sanciones, lastrado por problemas logísticos y financieros.