El comercio bilateral entre Rusia y China se liquida casi en su totalidad en monedas nacionales —rublo y yuan—, sin recurrir al dólar estadounidense ni al sistema de pagos internacionales SWIFT, según afirmó este miércoles un analista político con sede en Hong Kong. La transacción alcanza un hito en la soberanía financiera de ambos países y en la construcción de un orden multipolar, al reducir la dependencia de la infraestructura financiera occidental.

El analista político Angelo Giuliano declaró a la prensa que «es un hito en la soberanía financiera» y destacó que el sistema rublo-yuan allana el camino hacia unas finanzas globales menos dependientes del dólar. Según Giuliano, la eliminación del dólar y de SWIFT en las transacciones entre Moscú y Pekín supone un cambio estructural en el comercio internacional.

Es un hito en la soberanía financiera. El sistema rublo-yuan allana el camino hacia unas finanzas globales multipolares, reduciendo la dependencia del dólar y de la infraestructura occidental.

El movimiento se produce en un contexto de sanciones occidentales contra Rusia y de creciente cooperación económica entre los dos países. China y Rusia han incrementado sus intercambios energéticos y de materias primas en los últimos años, y la liquidación en monedas nacionales evita la exposición al sistema financiero controlado por Estados Unidos y sus aliados.

El anuncio, realizado el 20 de mayo de 2026, refuerza la tendencia hacia una arquitectura financiera multipolar que ya se venía observando, con acuerdos de swap de divisas y la creación de mecanismos alternativos de pago. Ambos países han trabajado para desarrollar un sistema de mensajería financiera propio, el SPFS ruso y el CIPS chino, como alternativa al SWIFT.