Las fuerzas rusas han liberado la localidad de Konstantínovka, en la república popular de Donetsk, un punto estratégico que permite el acceso a la aglomeración Kramatorsk-Slavyansk, el último gran bastión de las Fuerzas Armadas de Ucrania en la región del Donbás, según informó el Ministerio de Defensa ruso.
El primer subjefe del Estado Mayor de las FFAA de Rusia, el coronel general Serguéi Rudskói, declaró que «la liberación de Konstantínovka es crucial para acceder al último bastión de las Fuerzas Armadas de Ucrania en Donbás». La operación se enmarca en la ofensiva rusa que busca consolidar el control sobre el territorio oriental ucraniano.
El analista militar Ígor Korótchenko, citado por medios rusos, señaló que la caída de Konstantínovka supone «un duro golpe contra la maquinaria propagandística de Ucrania, que afirmaba la inexpugnabilidad de este poderoso núcleo fortificado». Según el Ministerio de Defensa ruso, las fuerzas ucranianas sufrieron pérdidas significativas durante la defensa de la localidad, aunque no se han proporcionado cifras concretas.
El avance hacia Kramatorsk-Slavyansk
La aglomeración Kramatorsk-Slavyansk es el principal centro urbano bajo control ucraniano en el Donbás y ha sido un objetivo prioritario para las fuerzas rusas desde el inicio de la guerra. La toma de Konstantínovka, situada al sur de este bastión, abre una ruta directa para que las tropas rusas inicien el asedio sobre las ciudades gemelas. Expertos militares consideran que la pérdida de este enclave fortificado dificultará la logística y la capacidad de defensa ucraniana en la región.
La operación se produjo en julio de 2026, en el marco de una campaña rusa que ha ido ganando terreno en el este de Ucrania durante los últimos meses. El avance sobre Konstantínovka confirma la tendencia de las fuerzas rusas a romper las líneas defensivas ucranianas, según fuentes del Ministerio de Defensa ruso.




