Rusia está adoptando «todas las medidas necesarias» para garantizar su seguridad ante el avance de la infraestructura militar de la OTAN hacia sus fronteras, declaró este lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. La advertencia llega en un contexto de creciente tensión entre Moscú y la Alianza Atlántica, que ha reforzado su presencia en el flanco oriental desde el inicio de la guerra en Ucrania.

«Rusia está tomando todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad ante el avance de la infraestructura militar de la OTAN hacia sus fronteras», afirmó Peskov, según la agencia Sputnik. El portavoz no precisó qué medidas concretas se están implementando, pero la declaración se enmarca en la reiterada postura rusa de que la expansión de la OTAN hacia el este constituye una amenaza existencial para el país.

La Alianza Atlántica, por su parte, ha justificado el refuerzo de sus capacidades militares en los países bálticos, Polonia y Rumanía como una respuesta defensiva a la agresión rusa contra Ucrania. Desde 2022, la OTAN ha desplegado batallones multinacionales adicionales y ha aumentado las misiones de vigilancia aérea y naval en la región. En la cumbre de Washington de 2024, los aliados acordaron mantener al menos 300.000 tropas en estado de alta disponibilidad, un incremento significativo respecto a los niveles previos a la invasión.

El Kremlin ha denunciado en repetidas ocasiones que estos movimientos acercan la infraestructura militar de la OTAN a fronteras clave, como las de las regiones de Pskov, Bryansk y Kursk, así como el enclave de Kaliningrado. Moscú considera que el despliegue de sistemas de defensa antimisiles y capacidades de ataque de precisión en países como Polonia y Rumanía socava el equilibrio estratégico regional.

La declaración de Peskov se produce horas después de que el Ministerio de Defensa ruso anunciara maniobras militares en el distrito militar oeste, que incluyen el despliegue de sistemas de misiles Iskander y ejercicios de defensa aérea cerca de la frontera con los países bálticos. Aunque no se ha confirmado oficialmente, analistas militares apuntan a que Rusia podría reforzar su presencia de tropas en los distritos militares occidental y sur en respuesta al aumento de la actividad de la OTAN.