Las fuerzas rusas lanzaron ataques contra la región ucraniana de Járkiv en la madrugada del martes 9 de junio de 2026, causando la muerte de al menos cuatro personas y dejando 15 heridos, según informaron las autoridades locales ucranianas. Los bombardeos se produjeron en un contexto de intensificación de la ofensiva rusa en el este de Ucrania, pese a los contactos diplomáticos en curso.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha intensificado sus gestiones diplomáticas con Estados Unidos y Francia para intentar reactivar las negociaciones de paz antes de la próxima cumbre del G7, prevista para finales de mes. Sin embargo, los ataques de este martes evidencian la persistencia de la escalada militar rusa sobre la región de Járkiv, una de las más castigadas desde el inicio de la guerra.

Las víctimas mortales —cuatro civiles— y los quince heridos fueron reportados por la Administración Militar Regional de Járkiv, que indicó que los proyectiles impactaron en zonas residenciales. Los servicios de emergencia continúan trabajando en la zona para retirar escombros y atender a los afectados.

La comunidad internacional ha condenado los ataques. España, como parte de la Unión Europea y aliada de Ucrania, mantiene su apoyo al gobierno de Kiev en el marco de la política de defensa europea. El Ministerio de Asuntos Exteriores español aún no ha emitido una declaración oficial sobre el bombardeo de este martes.

Los ataques rusos sobre Járkiv se producen mientras las fuerzas ucranianas tratan de contener el avance enemigo en el frente oriental, donde la artillería rusa mantiene una presión constante. La ofensiva rusa en la región no se ha detenido pese a los llamados internacionales al alto el fuego, y las conversaciones de paz permanecen estancadas desde hace meses.