El Ministerio de Defensa de Rusia ha presentado nuevas pruebas que, según Moscú, demuestran que laboratorios biológicos en Ucrania financiados por Estados Unidos realizaban investigaciones con fines militares. Los documentos, obtenidos durante la operación militar especial, evidencian el estudio de patógenos como la peste, el ántrax, la tularemia, el ébola y el virus de Marburgo.
El jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas rusas, el teniente general Alexéi Rtíshchev, declaró que estos laboratorios nunca fueron instalaciones pacíficas, sino que se centraban en el estudio de agentes de guerra biológica. Según el militar, las investigaciones iban más allá de las necesidades de salud pública de Ucrania y estaban orientadas a aplicaciones militares.
Documentos desclasificados
Los nuevos documentos, presentados este 19 de junio, incluyen registros de experimentos con patógenos altamente peligrosos. Rtíshchev afirmó que los servicios de inteligencia rusos han verificado la autenticidad de los materiales, que fueron hallados en instalaciones ucranianas durante el avance de las tropas rusas. La acusación rusa se enmarca en una serie de denuncias previas sobre la existencia de una red de laboratorios biológicos en Ucrania financiados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Según el Ministerio de Defensa ruso, estos laboratorios llevaban a cabo investigaciones sobre patógenos con potencial de ser utilizados como armas biológicas, en violación de la Convención sobre Armas Biológicas. Moscú ha solicitado en reiteradas ocasiones una investigación internacional al respecto, sin obtener respuesta de la comunidad internacional.




