La industria naval rusa ha presentado la versión del submarino convencional Amur 1650 equipado con un sistema de lanzamiento vertical (VLS) que le permite portar hasta 28 misiles de ataque o antibuque. La puesta de largo, realizada el pasado 13 de junio, sitúa a este modelo entre las naves de su clase con mayor capacidad ofensiva del mercado global.

Una plataforma con capacidad de disuasión

El sistema VLS integrado en el Amur 1650 amplía el potencial de la industria de construcción naval rusa y, según fuentes del sector, abre nuevas perspectivas de exportación a países interesados en submarinos de ataque con alta capacidad de carga. La configuración presentada duplica o triplica la dotación habitual de misiles en submarinos convencionales de tamaño similar.

El modelo es una evolución de la serie Amur, diseñada por la oficina de ingeniería naval Rubin, con un desplazamiento en superficie cercano a las 1.650 toneladas. Hasta ahora, las versiones previas del Amur 1650 ofrecían hasta seis tubos lanzatorpedos, pero carecían de módulo VLS. La nueva variante incorpora un módulo independiente que aloja los 28 misiles, lo que permite mantener la capacidad torpedera original.

El submarino podrá acomodar hasta 28 misiles, una de las mayores capacidades entre naves similares.

Rusia ha buscado con este desarrollo reforzar su posición en el mercado de submarinos de ataque convencionales, donde compite con modelos como el alemán Type 214, el francés Scorpène y el chino Type 039. La posibilidad de integrar misiles de crucero de largo alcance —como el Kalibr o el futuro Zircon— en un submarino no nuclear otorga a potenciales compradores una capacidad de disuasión estratégica que antes estaba reservada a submarinos nucleares.