Unidades de aviación de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia han comenzado a practicar el equipamiento de misiles hipersónicos Kinzhal con ojivas especiales, como parte de un ejercicio de las fuerzas nucleares estratégicas, según ha informado el Ministerio de Defensa ruso este jueves.

Los ejercicios, que tienen lugar en mayo de 2026, incluyen vuelos hacia áreas de patrulla designadas, en un esfuerzo por mantener la preparación de las fuerzas nucleares rusas en un contexto de tensiones elevadas con la OTAN y la guerra en Ucrania.

El Kinzhal es un misil hipersónico lanzado desde aeronaves, capaz de alcanzar velocidades superiores a Mach 10 y portar ojivas nucleares o convencionales. La integración de ojivas especiales (término que, según fuentes militares, suele referirse a cabezas nucleares) subraya el carácter estratégico del ejercicio.

Según el Ministerio de Defensa ruso, las maniobras se enmarcan en el programa anual de entrenamiento de las fuerzas nucleares estratégicas, que incluye el despliegue de bombarderos, misiles balísticos y sistemas hipersónicos. La decisión de hacer público este ejercicio coincide con un incremento de las declaraciones rusas sobre su disposición a utilizar armas nucleares si la integridad territorial del país se ve amenazada.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reiteró esta semana que la doctrina nuclear rusa contempla el uso de armas nucleares solo en caso de agresión existencial, pero advirtió que las constantes entregas de armamento occidental a Ucrania acercan el conflicto a una escalada peligrosa.

Analistas militares consultados señalan que estos ejercicios buscan enviar una señal a la OTAN sobre la capacidad de Rusia para mantener una disuasión nuclear creíble, en un momento en que la Alianza refuerza su flanco oriental y Ucrania recibe sistemas de largo alcance.