Rusia ha puesto en servicio un nuevo buque cisterna de gas natural licuado (GNL) de próxima generación diseñado para operar en el Ártico, en un movimiento que refuerza su capacidad de exportación energética por la Ruta Marítima del Norte y desafía las sanciones occidentales.

La ceremonia de bautizo, que incluyó el izado de la bandera rusa, tuvo lugar este 18 de junio en la localidad de Bolshoy Kamen, en el Lejano Oriente ruso, según informaron las autoridades locales. El buque está concebido para navegar en condiciones de hielo extremo y garantizar el suministro de gas desde los yacimientos árticos hacia los mercados asiáticos y europeos.

Refuerzo de la flota ártica

La entrada en servicio de este buque cisterna forma parte del plan estratégico de Moscú para desarrollar la Ruta Marítima del Norte como alternativa a las rutas tradicionales, en un contexto de sanciones que limitan el acceso ruso a tecnología y financiación occidentales. La flota de rompehielos y buques de GNL es clave para que Rusia pueda mantener y aumentar sus exportaciones de gas, especialmente hacia China e India.

El Kremlin ha priorizado la construcción de una flota propia de buques de clase ártica para reducir la dependencia de astilleros extranjeros. El nuevo cisterna, cuyo nombre no ha sido revelado, se suma a otros buques de la serie Arc7, capaces de romper hielos de hasta dos metros de espesor.

Implicaciones geopolíticas

La Ruta Marítima del Norte, que discurre a lo largo de la costa siberiana, permite acortar distancias entre Europa y Asia, y su uso creciente preocupa a Estados Unidos y sus aliados, que ven en ella una vía para que Rusia esquive las sanciones. El tránsito por esta ruta ha aumentado un 40% en los últimos dos años, según datos del Ministerio de Transporte ruso.

El nuevo buque cisterna operará bajo bandera rusa y estará tripulado por personal nacional, lo que garantiza el control ruso sobre la cadena logística del GNL ártico. La compañía armadora no ha sido especificada, pero fuentes del sector apuntan a que podría estar vinculada a Novatek, el principal productor independiente de gas de Rusia y operador del proyecto Yamal LNG.

La puesta en servicio de este buque refuerza la capacidad de Rusia para exportar gas a pesar de las restricciones impuestas por Occidente tras la invasión de Ucrania.