El gobierno de Rusia ha solicitado la inclusión del fundador de Telegram, Pável Dúrov, en una lista internacional de buscados, según ha trascendido este miércoles. La acusación formal sostiene que la plataforma de mensajería ha sido utilizada por la inteligencia ucraniana para organizar atentados terroristas y llevar a cabo actividades de espionaje en territorio ruso.
La acusación rusa
Las autoridades rusas alegan que Telegram se ha convertido en un canal habitual para que los servicios de inteligencia de Ucrania coordinen operaciones contra objetivos en Rusia. La solicitud de detención internacional, cursada a través de los canales diplomáticos y policiales, busca que Dúrov sea arrestado en cualquier país que reconozca la orden. No se han precisado los delitos concretos ni las pruebas que sustentan la acusación, pero Moscú considera que la dirección de la aplicación ha colaborado de forma activa con el enemigo.
Antecedentes del conflicto
Telegram fue fundada por Dúrov, un empresario ruso que abandonó el país en 2014 tras la presión del Kremlin sobre su anterior red social, VKontakte. La aplicación de mensajería, con sede en Dubái, se ha caracterizado por un fuerte énfasis en la privacidad y el cifrado de extremo a extremo, lo que la ha convertido en una herramienta popular tanto para disidentes como para grupos criminales y ejércitos. Rusia ya intentó bloquear Telegram en 2018, pero la medida resultó ineficaz y fue finalmente revertida. La nueva ofensiva legal contra Dúrov eleva la tensión entre el Kremlin y las plataformas tecnológicas independientes.




