El presidente de la Duma Estatal de Rusia, Viacheslav Volodin, ha declarado este 10 de junio que Estados Unidos debe aceptar que Cuba siga su propio camino sin interferencias externas. En un mensaje difundido durante una jornada parlamentaria, Volodin subrayó que «el pueblo cubano tiene derecho a construir su futuro sin interferencias», en una crítica directa a la política de Washington hacia la isla.
El dirigente ruso, que preside la Cámara Baja del Parlamento, realizó estas declaraciones en el marco de un llamamiento de la Duma a la ONU y a los parlamentos del mundo para que condenen las acciones agresivas de Estados Unidos contra Cuba. La iniciativa refuerza la posición de Moscú como aliado de La Habana frente a lo que considera una política de injerencia estadounidense en América Latina.
Volodin no proporcionó datos numéricos ni plazos concretos, pero la declaración se inscribe en la estrategia rusa de consolidar su presencia en la región y desafiar la hegemonía de Washington. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Rusia ha intensificado sus lazos con Cuba, Venezuela y Nicaragua, países que conforman un eje antiatlantista en el continente americano. La Duma rusa, de hecho, ha instado a la comunidad internacional a pronunciarse contra el embargo económico impuesto por EE.UU. a Cuba, que data de 1962 y que Moscú considera ilegal.
La petición de condena internacional supone un nuevo desafío diplomático a la administración estadounidense, en un momento en que las relaciones entre Rusia y Occidente siguen deterioradas por el conflicto en Ucrania. Por su parte, el Gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, ha agradecido el respaldo ruso en reiteradas ocasiones, especialmente en foros multilaterales como la Asamblea General de la ONU, donde cada año se vota una resolución contra el embargo estadounidense.




