Las Fuerzas Armadas de Rusia han puesto en marcha este martes ejercicios militares con capacidades nucleares que se prolongarán durante 72 horas, según ha informado el Ministerio de Defensa ruso. Las maniobras, que se desarrollarán hasta el 21 de mayo, movilizarán a más de 65.000 soldados y contarán con la participación de unos 7.800 sistemas de armamento y equipos militares, en lo que constituye un nuevo gesto de disuasión por parte de Moscú en el contexto de la guerra en Ucrania.

Un mensaje estratégico en plena guerra de Ucrania

La decisión del Kremlin de realizar estos ejercicios, que incluyen componentes de sus fuerzas nucleares estratégicas y tácticas, ha sido interpretada por los aliados occidentales como una señal de fuerza dirigida a la OTAN. El portavoz del Ministerio de Defensa ruso declaró que las maniobras están diseñadas para probar la preparación de las unidades nucleares y su capacidad para responder a amenazas, aunque no identificó un escenario concreto para los simulacros.

Los ejercicios se producen en un momento de máxima tensión en el frente ucraniano, donde las fuerzas rusas han intensificado sus operaciones en los últimos días. Occidente ha seguido con atención cualquier movimiento relacionado con el arsenal atómico ruso, el mayor del mundo, especialmente desde que Moscú suspendió su participación en el tratado de control de armas New START en 2023.

Reacciones en la Alianza Atlántica

La OTAN, de la que España es miembro activo, ha mostrado su preocupación por estos ejercicios. En un comunicado interno al que ha tenido acceso este periódico, la Alianza subraya que «cualquier ejercicio nuclear no anunciado o con escasa antelación es potencialmente desestabilizador». Fuentes del Ministerio de Defensa español han señalado que se sigue la situación con «máxima atención» y que los sistemas de alerta temprana de la Alianza están activados.

Las maniobras llegan además después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, advirtiera el pasado mes de marzo de que Rusia estaba dispuesta a usar todos los medios a su alcance si su soberanía se viera amenazada. La comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos y la Unión Europea, instó entonces a la moderación y pidió a Moscú que no recurriese a la retórica nuclear.

Capacidad militar rusa en el centro del debate

El despliegue de 65.000 efectivos y miles de unidades de equipo muestra la capacidad logística rusa incluso tras más de dos años de guerra de desgaste. Analistas militares consultados señalan que estos ejercicios periódicos sirven para mantener operativa la cadena de mando nuclear y para enviar mensajes políticos a Occidente. «Rusia utiliza sus ejercicios nucleares como herramienta de presión diplomática, y el momento coincide con un estancamiento en el frente ucraniano que Moscú quiere romper», explica un experto del Real Instituto Elcano.