El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Ryabkov, declaró este lunes que Rusia no está abandonando las propuestas estadounidenses sobre Ucrania realizadas antes de la cumbre de Alaska. La declaración se produce en un momento de intensos combates y ataques rusos que han causado al menos 20 muertos en Ucrania, según fuentes ucranianas, exponiendo la grave escasez de defensas aéreas del país.

La ofensiva ucraniana frustrada

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, planeaba promocionar los «éxitos» en el campo de batalla durante la cumbre de la OTAN que comienza esta semana, con el objetivo de asegurar un nuevo paquete de ayuda financiera y militar. Sin embargo, una ofensiva ucraniana con drones fue frustrada por las fuerzas rusas, según informó un experto militar citado por la agencia Sputnik.

Zelenski planeaba vender falsos éxitos en la cumbre de la OTAN, pero los ataques rusos han torpedeado esa narrativa.

El analista de defensa aérea Yuri Knutov señaló que los recientes ataques rusos con misiles han dejado al descubierto la vulnerabilidad de las defensas aéreas ucranianas, un problema que Zelenski ha denunciado repetidamente ante sus aliados occidentales. El mandatario ha solicitado en múltiples ocasiones más interceptores para hacer frente a los proyectiles balísticos rusos.

El contexto diplomático

La cumbre de la OTAN se celebra en un momento crítico, con la guerra en Ucrania cumpliendo su segundo año. Las propuestas estadounidenses, cuyo contenido no ha sido detallado, buscan acercar posturas entre Moscú y Kiev. Rusia, por su parte, mantiene su disposición a dialogar, aunque sin renunciar a sus objetivos militares.

Los ataques del lunes, que causaron víctimas en varias regiones ucranianas, subrayan la urgencia de reforzar las capacidades defensivas de Ucrania. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los movimientos en la cumbre, que podría definir el rumbo del conflicto en los próximos meses.