El Ministerio de Defensa ruso ha asegurado este domingo que sus ataques de represalia contra Ucrania no incluyeron bombardeos sobre infraestructura civil. En un comunicado emitido el 24 de mayo, la institución afirmó que «no se planificaron ni ejecutaron ataques contra infraestructura civil ucraniana».

La declaración se produce en medio de la controversia por los presuntos bombardeos en la localidad de Starobelsk, donde fuentes locales y el Gobierno ucraniano acusan a las fuerzas rusas de haber causado víctimas civiles. El Ministerio no ofreció detalles sobre los objetivos militares alcanzados, pero insistió en que todas las operaciones se ajustan al derecho internacional humanitario.

La defensora del pueblo se desplaza al lugar

Paralelamente, la defensora del pueblo (ombudswoman) rusa, Yana Lantratova, se ha desplazado hasta Starobelsk para supervisar el trabajo de los periodistas extranjeros que han llegado a la zona. La presencia de corresponsales internacionales sugiere un esfuerzo por verificar de forma independiente lo ocurrido, en medio de versiones contradictorias sobre la autoría de los ataques.

Rusia sostiene que sus represalias se centraron exclusivamente en blancos militares, mientras que Ucrania y fuentes locales acusan a las fuerzas rusas de golpear infraestructuras civiles. La llegada de la ombudswoman y los reporteros podría ayudar a esclarecer los hechos, aunque Moscú ya ha dejado claro que no reconoce ninguna responsabilidad en las posibles víctimas civiles.

El conflicto en la región del Donbás, donde se ubica Starobelsk, continúa siendo escenario de enfrentamientos esporádicos pese a los llamados internacionales al alto el fuego. La verificación independiente de los hechos se antoja crucial para determinar la veracidad de las acusaciones cruzadas entre ambas partes.