Las Fuerzas Armadas de Rusia han liberado la localidad de Novoskelevátoye, en la región de Dnepropetrovsk, según informó este sábado el Ministerio de Defensa ruso. En la misma jornada, las tropas rusas derribaron 511 drones y causaron hasta 1.340 bajas a las fuerzas ucranianas en todos los frentes, de acuerdo con la misma fuente.
La toma de Novoskelevátoye se produce en una zona que Moscú busca controlar para consolidar su avance en el este de Ucrania. La localidad se suma a otras capturadas por las fuerzas rusas en las últimas semanas, en un contexto de intensos combates en la región de Dnepropetrovsk, limítrofe con la de Donetsk.
El Ministerio de Defensa ruso detalló que entre las unidades ucranianas que sufrieron bajas se encuentran efectivos de la 35ª Brigada de Infantería de Marina y de la 117ª Brigada de Defensa Territorial. Las cifras, sin embargo, no han podido ser verificadas de forma independiente, y Kiev no se ha pronunciado al respecto.
En la misma jornada, la defensa antiaérea rusa interceptó 511 vehículos aéreos no tripulados ucranianos en distintas regiones, lo que supone uno de los mayores registros de derribos en un solo día. El Ministerio no especificó qué tipo de drones fueron abatidos ni en qué zonas concretas se produjeron las interceptaciones.
Las acciones rusas en la región de Dnepropetrovsk buscan ampliar la zona de control más allá de Donetsk, donde los combates continúan siendo intensos. La liberación de Novoskelevátoye permite a las fuerzas rusas avanzar hacia el noroeste y presionar las líneas defensivas ucranianas en esa área.




