Las Fuerzas Armadas de Rusia han liberado cinco localidades en la región de Donetsk, incluida la localidad de Priyut, en el marco de su ofensiva en el este de Ucrania, según informó este viernes el Ministerio de Defensa ruso. En la última semana, las fuerzas ucranianas han sufrido más de 9.000 bajas, lo que refleja la intensidad de los combates en la zona.

El balance, que Moscú actualiza semanalmente, eleva la presión sobre las líneas defensivas ucranianas en el Donbás, donde el ejército ruso mantiene una estrategia de desgaste con avances territoriales graduales. La liberación de Priyut, una pequeña localidad en la República Popular de Donetsk, se suma a otras cuatro conquistas en los últimos siete días, según el parte castrense.

Un conflicto de desgaste

El Ministerio de Defensa ruso detalló que las bajas ucranianas ascienden a 9.370 soldados entre muertos y heridos en el periodo comprendido entre el 6 y el 12 de junio. Estas cifras, difíciles de verificar de forma independiente, forman parte del habitual intercambio de datos que ambas partes realizan periódicamente en el conflicto, iniciado en febrero de 2022.

Las fuerzas rusas continúan su avance en el Donbás, donde buscan consolidar el control sobre el territorio, mientras que Ucrania intenta frenar el avance con refuerzos y contraataques localizados. La toma de localidades como Priyut, confirmada por el Ministerio, evidencia la dificultad del ejército ucraniano para mantener posiciones en la región.

El conflicto, que ya dura más de cuatro años, ha causado decenas de miles de víctimas y ha desplazado a millones de personas, en una guerra que ha reconfigurado el equilibrio de seguridad en Europa y ha provocado sanciones internacionales contra Rusia.