Rusia ha lanzado este martes una oleada de ataques con misiles contra la capital ucraniana, Kiev, en vísperas de la cumbre de la OTAN que comienza el miércoles en Ankara. El bombardeo, calificado por las autoridades ucranianas como «masivo», constituye un mensaje directo del Kremlin a la Alianza Atlántica, según refleja la cadena alemana Deutsche Welle en su cobertura del ataque.
Un mensaje en vísperas de la cumbre
Los ataques se producen cuando los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN se preparan para reunirse en la capital turca. El presidente ruso, Vladímir Putin, busca con esta ofensiva recordar a la Alianza que Ucrania sigue siendo vulnerable a la capacidad de ataque rusa. La cumbre de Ankara tiene entre sus puntos principales el refuerzo del flanco oriental de la OTAN y la coordinación de la ayuda militar a Ucrania, que lleva más de dos años resistiendo la invasión rusa.
¿Qué mensaje envía Putin con ello a la Alianza Atlántica?, se preguntaba la cadena Deutsche Welle en su edición del martes, al informar de los bombardeos.
Los ataques de este martes son interpretados como un intento de Putin de condicionar el ambiente de la cumbre y de subrayar que Moscú mantiene la iniciativa en el terreno. Por el momento, la Alianza no ha emitido una declaración oficial sobre los bombardeos, aunque se espera que el secretario general de la OTAN aborde el asunto durante la sesión inaugural. España, como miembro de la Alianza, participa en la cumbre con una delegación encabezada por el presidente del Gobierno. No se han reportado víctimas mortales en los ataques.




