La guerra en Ucrania ha alcanzado su fase más mortífera desde 2022, según la ONU, con una escalada que se intensifica a medida que Rusia redobla sus ataques sobre territorio ucraniano y Volodimir Zelenski intenta reactivar la vía diplomática con el respaldo de Estados Unidos. Moscú, por su parte, eleva el tono y advierte que está dispuesta a utilizar todos los medios a su alcance, incluidos los nucleares, lo que marca un nuevo punto de tensión en el conflicto.

Una ofensiva rusa sin precedentes desde 2022

Desde mediados de 2025, las fuerzas rusas han incrementado la frecuencia e intensidad de los bombardeos sobre infraestructuras críticas ucranianas, así como los avances terrestres en el este del país. La ONU documentó un aumento del 40% en las bajas civiles respecto al año anterior, con ataques que han afectado a centrales eléctricas, hospitales y viviendas. La ofensiva se produce tras meses de tensión en el frente, y según fuentes militares ucranianas, las defensas aéreas del país han logrado interceptar solo una parte de los misiles y drones lanzados.

Estamos viviendo los combates más duros desde el inicio de la guerra. Rusia está utilizando su arsenal con una crudeza que no habíamos visto en meses, y la respuesta internacional debe ser firme y unida, ha declarado un portavoz del Estado Mayor ucraniano.

Zelenski busca una salida diplomática con apoyo de Washington

Frente a la escalada, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha reiniciado contactos diplomáticos de alto nivel, según informó la presidencia ucraniana. En las últimas semanas, ha mantenido conversaciones con líderes europeos y con representantes de la administración estadounidense, quienes han ofrecido un nuevo paquete de ayuda militar por valor de 5.000 millones de euros, así como garantías de seguridad adicionales. Zelenski habría planteado una propuesta de alto el fuego parcial que permita la evacuación de civiles y la entrega de ayuda humanitaria, aunque hasta el momento el Kremlin no ha mostrado disposición a negociar.

La amenaza nuclear rusa eleva la tensión global

La respuesta de Moscú no se ha hecho esperar. El Ministerio de Defensa ruso emitió un comunicado en el que advierte que Rusia está preparada para utilizar todos los medios a su alcance para defender su integridad territorial, una frase que, según los analistas, es una referencia velada al arsenal nuclear. La semana pasada, fuerzas rusas llevaron a cabo maniobras con misiles balísticos en la región de Kaliningrado, en un gesto que la OTAN calificó de provocación. El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, declaró que la alianza sigue de cerca la situación y que aumentará la vigilancia en el flanco este, aunque descartó por ahora un despliegue adicional de tropas.

La escalada tiene implicaciones directas para la seguridad europea. España, como miembro de la OTAN y país con tropas desplegadas en el flanco este, ha manifestado su apoyo a Ucrania y ha condenado los ataques rusos. El Ministerio de Asuntos Exteriores español emitió un comunicado en el que exige a Rusia el cese inmediato de las hostilidades y reitera el compromiso de España con la integridad territorial de Ucrania. La guerra, lejos de resolverse, se consolida como el principal desafío de seguridad en el continente europeo.