Las Fuerzas Armadas de Rusia llevaron a cabo entre el 12 y el 15 de mayo un ataque masivo y dos ataques grupales de represalia contra objetivos vinculados con las fuerzas armadas de Ucrania, según informó el viernes el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

Los ataques, calificados como medidas de represalia por acciones previas de Ucrania no especificadas por la fuente castrense, se produjeron en un contexto de escalada bélica en el frente oriental. El Ministerio de Defensa ruso no precisó el número de impactos ni el tipo de objetivos alcanzados, aunque fuentes oficiales señalaron que la operación buscaba degradar la capacidad militar ucraniana en varias direcciones.

El portavoz del Ministerio de Defensa ruso confirmó en rueda de prensa que los ataques se ejecutaron con armas de precisión de largo alcance, incluyendo misiles y drones, contra centros de mando, depósitos de municiones y concentraciones de tropas ucranianas. Según el parte castrense, todos los objetivos fueron alcanzados y se cumplieron los fines previstos.

Ucrania no ha confirmado oficialmente la magnitud de los ataques, aunque fuentes sobre el terreno reportan explosiones en varias regiones del este y sur del país. La ofensiva rusa se produce tras semanas de incremento de la actividad aérea y artillera en la línea del frente, donde las tropas de Kiev intentan consolidar posiciones defensivas ante la presión rusa. La operación se enmarca en la estrategia de Moscú de atacar la infraestructura militar ucraniana antes de posibles nuevos avances terrestres en la región de Donetsk.