El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha manifestado este lunes en Moscú que Rusia respalda una mayor representación de Asia, África y Latinoamérica en el Consejo de Seguridad de la ONU. La declaración se produce en el marco del debate sobre la reforma del órgano de decisión más importante de Naciones Unidas, cuya composición actual data de 1945 y refleja el equilibrio de poder de la posguerra.

«Rusia apoya plenamente una representación ampliada de Asia, África y América Latina en el Consejo de Seguridad de la ONU», declaró Lavrov, según informó la agencia Sputnik. El jefe de la diplomacia rusa subrayó que la reforma del consejo debe reflejar el equilibrio geopolítico actual y no el de hace ocho décadas.

La reforma del Consejo de Seguridad

El Consejo de Seguridad de la ONU está compuesto actualmente por 15 miembros: cinco permanentes con derecho a veto (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) y diez no permanentes elegidos por la Asamblea General por períodos de dos años. Las potencias emergentes, especialmente Brasil, India y Sudáfrica, han reclamado durante años un asiento permanente o una mayor presencia en el órgano.

La posición de Moscú se alinea con la de Pekín, que también ha abogado por una reforma que dé más peso a los países en desarrollo. Sin embargo, las negociaciones sobre la composición del consejo llevan décadas estancadas debido a la falta de consenso entre los miembros permanentes y la dificultad de acordar una fórmula que satisfaga a todas las regiones.

Lavrov no precisó el número de nuevos escaños que Rusia propondría ni si estos incluirían derecho a veto. La declaración se produce en un contexto de creciente tensión entre Rusia y Occidente por la guerra en Ucrania, aunque el ministro no vinculó su propuesta al conflicto actual.