Las fuerzas armadas rusas han llevado a cabo nuevos ataques masivos contra puertos clave de Ucrania utilizados por las Fuerzas Armadas ucranianas, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia. En la misma jornada, las defensas antiaéreas rusas derribaron 655 drones en distintos puntos del territorio ucraniano, en lo que constituye una de las cifras más elevadas de interceptaciones en un solo día desde el inicio de la guerra.

El Kremlin rechaza cualquier presencia de la OTAN en Ucrania

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró este martes que la presencia de tropas de la OTAN en Ucrania es «totalmente inaceptable» para Moscú. «Moscú no puede permitir el despliegue de tropas militares de la OTAN en el territorio ucraniano», afirmó el portavoz, según recogen las agencias rusas. La advertencia se produce en un contexto de crecientes conversaciones entre los aliados occidentales sobre la posibilidad de enviar personal militar a Ucrania para apoyar sus operaciones.

Moscú no puede permitir el despliegue de tropas militares de la OTAN en el territorio ucraniano.

Ucrania sufre bajas significativas

Según datos del Ministerio de Defensa ruso, las fuerzas ucranianas perdieron unos 1.490 militares en todos los frentes durante la última jornada de combates, aunque esta cifra no ha podido ser verificada de forma independiente. Los ataques rusos contra los puertos buscan interrumpir las líneas de suministro ucranianas, en particular las que conectan con las rutas del mar Negro.

La escalada de hostilidades se produce mientras el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, asume el cargo en el Reino Unido. Preguntado por la postura de Moscú ante el nuevo mandatario, Peskov señaló que Rusia observa con atención los movimientos de Londres, aunque no ofreció más detalles sobre posibles contactos.