La corporación nuclear estatal rusa Rosatom tiene previsto iniciar la construcción de una central nuclear en Kazajistán dentro de esta década, según anunció su consejero delegado, Alexéi Likhachev, este jueves en Astaná. El proyecto refuerza la influencia energética de Moscú en Asia Central, una región disputada geopolíticamente con China y Occidente.
Un paso en la expansión atómica rusa
Likhachev declaró que Rosatom tratará de comenzar las obras de la planta nuclear en Kazajistán antes de 2030, sin precisar la ubicación ni la capacidad prevista. La empresa rusa, líder mundial en la exportación de reactores nucleares, ya opera en varios países de la región, como Bielorrusia y Turquía.
Russian state nuclear corporation Rosatom will try to begin the construction of a nuclear power plant in Kazakhstan within this decade.
El anuncio se produce en un contexto de creciente competencia por la influencia en Asia Central, donde China también impulsa proyectos energéticos a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Kazajistán, rico en uranio y vecino de Rusia, ha buscado diversificar sus alianzas energéticas, aunque la dependencia técnica y de combustible nuclear ruso sigue siendo alta.
Contexto geopolítico
La planta nuclear kazaja permitiría a Rosatom consolidar su posición en un país clave para la logística energética euroasiática. Según fuentes del sector, la construcción podría enfrentar obstáculos financieros y medioambientales, pero el Gobierno kazajo ha mostrado interés en la energía atómica para reducir su dependencia del carbón. La iniciativa también refuerza la narrativa rusa de mantener lazos estrechos con sus socios postsoviéticos frente a las sanciones occidentales.




