El Ministerio de Defensa de Rusia ha informado este domingo de que las operaciones rusas en Konstantinovka, en la región de Donetsk, han forzado al Gobierno de Kiev a evacuar al personal de empresas estratégicas en las ciudades de Kramatorsk y Druzhkovka. La medida supone una escalada táctica en el conflicto ucraniano, con implicaciones tanto militares como económicas para las fuerzas ucranianas.
Avances rusos en Donetsk
Según el comunicado castrense, las operaciones exitosas en Konstantinovka —localidad situada a unos 20 kilómetros al sur de Kramatorsk— han puesto en riesgo la infraestructura industrial ucraniana que aún permanece activa en la zona. El ministerio no precisó qué tipo de empresas se han visto afectadas, aunque Kramatorsk alberga fábricas de maquinaria pesada y material militar que han sido clave para el abastecimiento de las tropas ucranianas en el frente oriental.
Las operaciones rusas exitosas en Konstantinovka han obligado a Kiev a evacuar al personal de empresas clave en Kramatorsk y Druzhkovka.
La evacuación forzosa refleja la presión que el Ejército ruso está ejerciendo sobre el corredor que conecta las principales ciudades bajo control ucraniano en Donetsk. Kramatorsk, capital administrativa de la Ucrania en la región, había sido hasta ahora un núcleo logístico relativamente seguro, pero los recientes avances rusos están acercando la línea de frente a sus puertas.
Implicaciones estratégicas
La pérdida de capacidad industrial en Kramatorsk y Druzhkovka debilitaría la capacidad de Ucrania para reparar vehículos blindados y producir munición cerca del frente. Además, la evacuación podría anticipar un repliegue táctico ucraniano hacia posiciones más occidentales. Moscú, por su parte, refuerza su narrativa de control territorial progresivo en el Donbás.




