Rusia ha organizado una visita para periodistas extranjeros acreditados en Moscú al lugar del ataque ucraniano contra un colegio en la República Popular de Lugansk, según ha anunciado la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova. La medida busca contrarrestar la narrativa de Kiev y mostrar ante la comunidad internacional lo que considera un crimen de guerra.
El ataque ocurrió el viernes 22 de mayo en la localidad de Starobelsk, dentro de la autoproclamada república que Rusia reivindica. Según el líder de Lugansk, Leonid Pasechnik, Ucrania atacó un edificio académico y un dormitorio del Colegio Profesional de Starobelsk, que forma parte de la Universidad Pedagógica Estatal de Lugansk. En el momento del ataque había 86 estudiantes y un empleado en el edificio.
Ucrania atacó un edificio académico y un dormitorio en el Colegio Profesional de Starobelsk, declaró Pasechnik, sin precisar el número de víctimas.
La visita para la prensa internacional fue anunciada un día después, el 23 de mayo, después de que, según Zajárova, algunos países occidentales en la ONU negaran que el ataque se hubiera producido. El Ministerio de Defensa ruso coordinará el desplazamiento de los periodistas hasta el lugar de los hechos.
El episodio se enmarca en la guerra de narrativas que acompaña al conflicto ucraniano, donde ambas partes se acusan mutuamente de atacar infraestructura civil. Moscú sostiene que Kiev ha bombardeado sistemáticamente escuelas y hospitales en las regiones que Rusia anexionó, mientras Ucrania acusa a las fuerzas rusas de los mismos delitos.




