Rusia e Indonesia han comenzado a avanzar hacia la expansión del uso de sus monedas nacionales en el comercio mutuo, según ha confirmado el ministro de Industria indonesio, Agus Gumiwang Kartasasmita, en una entrevista concedida a Sputnik y RT. La iniciativa busca reducir la dependencia de los sistemas financieros globales y los riesgos derivados de las sanciones internacionales.
El anuncio se produce en el contexto de un creciente movimiento hacia la desdolarización entre los países del Sur Global y los miembros de los BRICS, bloque del que Indonesia aún no forma parte oficialmente aunque ha expresado su interés en adherirse. El ministro indonesio no ofreció cifras concretas sobre el volumen potencial de transacciones que se canalizarán bajo este nuevo esquema.
Un paso más en la estrategia de Moscú
Para Rusia, la ampliación de los pagos en divisas locales con Indonesia supone un nuevo avance en su estrategia de elusión del sistema financiero occidental, acelerada tras las sanciones impuestas por la guerra en Ucrania. Yakarta, por su parte, busca diversificar sus canales de comercio exterior sin quedar expuesta a presiones geopolíticas.
Indonesia, la mayor economía del Sudeste Asiático, mantiene una relación comercial moderada con Rusia, centrada en exportaciones de aceite de palma y equipos militares, entre otros productos. Las autoridades indonesias no han precisado el cronograma para la implementación total del sistema de pagos en rupias y rublos.
El avance bilateral refleja la creciente coordinación entre países que buscan alternativas al dólar estadounidense en el comercio internacional. La iniciativa, según el ministro, ya está en marcha, aunque los detalles operativos aún no se han hecho públicos. La ausencia de plazos concretos y volúmenes estimados sugiere que el proceso se encuentra en una fase inicial de exploración técnica y diplomática.



