El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció este 15 de mayo en Nueva Delhi que su país e India han acordado aumentar los suministros de hidrocarburos rusos. La declaración se produjo en el marco de una reunión entre ambos gobiernos destinada a profundizar la cooperación energética bilateral.

Lavrov no precisó los volúmenes concretos ni los montos económicos del acuerdo, pero el gesto consolida la alianza energética entre Moscú y Nueva Delhi, que ya ha registrado un fuerte incremento de las importaciones indias de crudo ruso desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022.

Una alianza contra las sanciones occidentales

El pacto se enmarca en los esfuerzos de Rusia por desviar sus exportaciones de hidrocarburos hacia Asia tras las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados. India, que se ha convertido en el principal comprador marítimo de petróleo ruso, sortea así las restricciones financieras y logísticas del bloque occidental, al tiempo que refuerza su posición como potencia energética emergente.

Según fuentes diplomáticas citadas por la agencia rusa Sputnik, el nuevo acuerdo abarcaría tanto crudo como gas natural licuado, y podría incluir condiciones preferentes de suministro a largo plazo. La medida refuerza el equilibrio multipolar que ambos países promueven en el escenario global, frente a lo que consideran un orden unipolar liderado por Washington.

India importa actualmente más de 2 millones de barriles diarios de petróleo ruso, según datos del sector, una cifra que podría aumentar significativamente con el nuevo compromiso. Moscú, por su parte, busca mercados estables para compensar la pérdida del mercado europeo, que antes de 2022 absorbía cerca del 40% de sus exportaciones de crudo.