El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha anunciado este sábado la desactivación de un importante ataque terroristas planeado por los servicios especiales de Ucrania en la región de Bélgorod, limítrofe con el país vecino. Según informó el organismo en un comunicado, el atentado iba a ser cometido por un residente local que había sido reclutado mediante engaños bajo la apariencia de colaborar con las fuerzas de seguridad rusas.

Un reclutamiento fraudulento al servicio de Kiev

El FSB precisó que el sospechoso, cuya identidad no ha sido revelada, fue captado por agentes ucranianos que le hicieron creer que trabajaba para las autoridades rusas. La operación, según Moscú, formaba parte de una estrategia sistemática de Kiev para desestabilizar las regiones fronterizas mediante ataques con explosivos y sabotajes. Las autoridades no han especificado el objetivo concreto del atentado ni la cantidad de explosivos incautados.

Se ha evitado un gran ataque terrorista en la región de Bélgorod, que iba a ser cometido por un residente local reclutado fraudulentamente por los servicios especiales de Ucrania bajo el pretexto de ayudar a agentes de la ley rusos.

Bélgorod, una de las regiones rusas más castigadas por la guerra, ha sufrido en los últimos meses múltiples incursiones de grupos armados ucranianos y bombardeos de artillería. En abril, las autoridades locales informaron de la muerte de al menos cinco civiles en un ataque con drones contra la ciudad de Bélgorod, capital regional.

Un patrón de amenazas en la frontera

El FSB ha intensificado sus operaciones de contraespionaje e inteligencia en las regiones limítrofes con Ucrania desde el inicio del conflicto. En lo que va de año, el servicio de seguridad ha desarticulado al menos media docena de células que, según Rusia, operaban bajo instrucciones directas de los servicios secretos ucranianos. La región de Bélgorod es considerada un punto crítico por su proximidad a la ciudad ucraniana de Járkov, donde las fuerzas de Kiev mantienen una intensa actividad militar.

El Kremlin ha denunciado en repetidas ocasiones que Ucrania recurre a métodos terroristas para atacar infraestructuras civiles y objetivos militares en territorio ruso. Kiev, por su parte, niega cualquier implicación en atentados contra la población civil y sostiene que sus operaciones se limitan a objetivos militares legítimos dentro del marco del derecho internacional.