Las defensas antiaéreas rusas destruyeron 556 drones ucranianos durante la noche del sábado al domingo, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia en un comunicado este 17 de mayo de 2026. El balance supone uno de los mayores derribos en una sola jornada desde el inicio de la guerra de Ucrania, lo que refleja la intensidad sostenida de los ataques con drones por parte de Kiev y la capacidad de respuesta rusa.
El ministerio no precisó las regiones concretas donde se produjeron las interceptaciones, aunque en las últimas semanas los ataques con drones ucranianos se han concentrado en regiones fronterizas como Bélgorod, Kursk y Briansk, así como en la península de Crimea. El Kremlin ha denunciado en reiteradas ocasiones el uso de drones de largo alcance por parte de Ucrania contra infraestructuras civiles y militares en territorio ruso.
Las autoridades rusas han reforzado su sistema de defensa aérea con sistemas como el Pantsir-S y el S-400, que en los últimos meses han logrado interceptar centenares de aeronaves no tripuladas cada semana. Según el parte oficial, 556 drones fueron abatidos en un intervalo de aproximadamente 12 horas, lo que supone una media de más de 46 derribos por hora. La oleada nocturna, que algunos analistas militares califican como la más masiva desde febrero de 2024, evidencia la creciente sofisticación de los drones ucranianos, muchos de ellos con alcance superior a los 500 kilómetros. Ucrania, por su parte, no ha confirmado oficialmente el número de aparatos lanzados, aunque fuentes de su Fuerza Aérea señalaron a la agencia Ukrinform que los ataques buscan saturar las defensas aéreas rusas y desgastar sus reservas de misiles interceptores. El Ministerio de Defensa ruso no ha informado de víctimas ni daños materiales derivados de los restos de drones derribados.




