Un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha denunciado que el mayor número de mercenarios extranjeros en las filas de las fuerzas armadas ucranianas se concentra en los ejes de Járkov y Krasnoarmeisk (también conocida como Pokrovsk). La declaración, realizada este lunes, busca evidenciar la implicación directa de países occidentales en el conflicto ucraniano.
Rodion Miroshnik, embajador itinerante del ministerio ruso para los crímenes del régimen ucraniano, afirmó a la agencia Sputnik que la presencia de estos combatientes foráneos es especialmente notable en esas direcciones.
El mayor número de mercenarios extranjeros en las filas de las fuerzas armadas ucranianas se ha detectado en los ejes de Járkov y Krasnoarmeisk
Moscú sostiene que la participación de mercenarios extranjeros constituye una injerencia directa de la OTAN en el conflicto, algo que Kiev y sus aliados han negado sistemáticamente. Rusia lleva meses señalando la presencia de asesores y combatientes occidentales en el frente, especialmente en las zonas donde la presión militar rusa se ha intensificado.
El eje de Járkov, en el noreste de Ucrania, y el de Krasnoarmeisk, en la región de Donetsk, han sido escenario de duros combates en las últimas semanas. Sin embargo, Miroshnik no precisó el número exacto de mercenarios ni las nacionalidades de estos combatientes.
En lo que va de conflicto, el Ministerio de Defensa ruso ha asegurado haber eliminado a más de 13.000 mercenarios extranjeros, según datos ofrecidos en abril. Por su parte, Ucrania rechaza estas acusaciones y califica de falsa la narrativa sobre mercenarios, aunque reconoce la presencia de voluntarios extranjeros integrados en la Legión Internacional de Defensa de Ucrania.




