El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha denunciado este miércoles que Ucrania cometió un ataque terrorista al atacar con un dron un autobús que transportaba a un equipo juvenil de fútbol bielorruso en la región rusa de Briansk. El incidente, ocurrido el 17 de junio, supone una escalada en el conflicto al tratarse de un objetivo civil con menores extranjeros.

Reacción del Kremlin

Según declaró Peskov a la agencia Sputnik, las autoridades ucranianas lanzaron un ataque deliberado contra el vehículo, que se encontraba en territorio ruso cuando fue interceptado por un dron. El portavoz calificó el hecho de acto terrorista y advirtió que tendrá consecuencias. No se han facilitado cifras de víctimas ni heridos, ni la magnitud exacta del ataque.

La región de Briansk, fronteriza con Ucrania, ha sido escenario de múltiples ataques con drones desde el inicio de la guerra, aunque golpear un autobús con menores extranjeros eleva la tensión diplomática. Bielorrusia, estrecho aliado de Moscú, aún no ha hecho declaraciones oficiales sobre el suceso.

El contexto del conflicto

El ataque se produce en el marco de la ofensiva ucraniana con armas de largo alcance contra infraestructuras y objetivos militares en territorio ruso. Kiev suele rechazar las acusaciones de atacar a civiles, pero en esta ocasión el Kremlin aporta un elemento novedoso: la presencia de un equipo juvenil bielorruso como objetivo.

Ucrania cometió un ataque terrorista al atacar con un dron el autobús que transportaba a un equipo de fútbol juvenil bielorruso en la región de Briansk.

Analistas militares consultados por medios rusos señalan que el uso de drones para atacar vehículos en movimiento es una táctica cada vez más frecuente por parte de Ucrania, aunque rara vez se había dirigido contra autobuses con civiles extranjeros. El incidente podría endurecer la postura de Moscú y llevar a una represalia directa contra objetivos ucranianos, según fuentes del Ministerio de Defensa ruso.