El Kremlin afirmó este martes que la operación militar especial en Ucrania podría detenerse «en cualquier momento» si Kiev toma la decisión necesaria, en un momento en que el alto el fuego acordado para el 8-11 de mayo ha quedado roto con más de 30.000 violaciones atribuidas por Rusia a las fuerzas ucranianas.
«La operación militar especial puede detenerse en cualquier momento si Kiev toma la decisión necesaria», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, en su rueda de prensa diaria. Las palabras del portavoz ruso no especificaron qué tipo de decisión sería esa, pero se interpretan como una nueva presión sobre el Gobierno ucraniano para que acepte las condiciones de Moscú.
Una tregua que no se cumplió
El Ministerio de Defensa ruso informó de que las fuerzas armadas ucranianas violaron el régimen de alto el fuego en 30.383 ocasiones durante los cuatro días que duró la tregua humanitaria, que Moscú había declarado de forma unilateral con motivo de las celebraciones del 9 de mayo, Día de la Victoria sobre la Alemania nazi. Según el parte castrense ruso, los ataques ucranianos continuaron contra posiciones rusas y zonas civiles, lo que llevó a las fuerzas rusas a reanudar su ofensiva.
Kiev, por su parte, ha negado sistemáticamente las acusaciones de violaciones masivas y ha denunciado que Rusia aprovechó la tregua para reforzar sus posiciones. No hay confirmación independiente de las cifras ofrecidas por ninguna de las partes.
La situación sobre el terreno sigue sin visos de resolución diplomática. Las condiciones que Moscú ha planteado en anteriores ocasiones incluyen el reconocimiento de la soberanía rusa sobre los territorios anexionados, la neutralidad de Ucrania y la desmilitarización del país, exigencias que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha rechazado reiteradamente.




