El Ministerio de Defensa de Rusia ha informado este sábado de que sus fuerzas derribaron 774 drones ucranianos y causaron la muerte de más de 1.500 soldados ucranianos durante las últimas 24 horas de combates en el marco de la operación militar especial en Ucrania. Según el parte militar ruso, las pérdidas ucranianas ascendieron a unos 1.540 militares en una sola jornada. Estas cifras, difundidas por el Ministerio de Defensa ruso, no han podido ser verificadas de forma independiente y se enmarcan en la dinámica habitual de informes de guerra por ambas partes.

La elevada cantidad de drones derribados —774 en un día— refleja la intensidad de los ataques con aeronaves no tripuladas por parte de Ucrania, así como la capacidad de las defensas antiaéreas rusas para interceptarlos. En las últimas semanas, tanto Rusia como Ucrania han incrementado el uso de drones en misiones de reconocimiento y ataque, lo que ha llevado a un desgaste significativo de los arsenales de ambos bandos. El conflicto, que comenzó en febrero de 2022, ha visto un uso creciente de vehículos aéreos no tripulados, con drones comerciales modificados y sistemas militares dedicados. La defensa aérea rusa ha tenido que adaptarse a esta amenaza, desplegando sistemas de guerra electrónica y cañones antiaéreos. Por su parte, Ucrania ha desarrollado una industria local de drones que produce modelos como el Furia o el Leleka, y utiliza también drones turcos Bayraktar TB2. Los partes de guerra de ambos bandos suelen ofrecer cifras divergentes, por lo que las bajas reales son difíciles de confirmar.

Este nuevo parte del Ministerio de Defensa ruso, correspondiente al 18 de julio de 2026, forma parte de la actualización diaria de las operaciones. El conflicto en Ucrania sigue siendo un factor clave para la seguridad europea, con la OTAN reforzando su flanco oriental y España participando en misiones de disuasión en países bálticos y Rumanía. La guerra ha entrado en su quinto año sin perspectivas de una solución diplomática inminente.