Este 12 de junio, Rusia conmemora el Día de Rusia, su festividad nacional por excelencia, con celebraciones y actos populares en todas las regiones del país. La fecha recuerda la aprobación de la Declaración de Soberanía Estatal de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, el 12 de junio de 1990, un paso clave en la formación del Estado ruso tras el colapso de la URSS.

Dos años después, en 1992, el entonces flamante Parlamento ruso proclamó esta jornada como fiesta nacional de la Federación de Rusia. Desde entonces, el Día de Rusia se ha convertido en una cita anual en la que el país más extenso del mundo despliega su identidad nacional.

Una jornada de unidad y orgullo

En las principales ciudades rusas —Moscú, San Petersburgo, Novosibirsk— se organizan conciertos, desfiles y fuegos artificiales. Las autoridades locales y el Gobierno central aprovechan la ocasión para refrendar los valores patrióticos y la cohesión social en un contexto geopolítico marcado por las tensiones con Occidente tras la guerra en Ucrania.

El 12 de junio de 1990 se aprobó la Declaración de Soberanía Estatal de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia dentro de la URSS. Y en 1992, esta fecha fue proclamada fiesta nacional de la ya Federación de Rusia.

El presidente ruso, Vladímir Putin, suele dirigir un mensaje a la nación con motivo de esta efeméride, en el que repasa los logros económicos y militares del país, así como los desafíos exteriores. El Kremlin, según fuentes oficiales, ha organizado actos institucionales para reforzar el sentimiento de pertenencia a una Rusia que se presenta como defensora de su soberanía frente a las injerencias externas.

La celebración, con un marcado carácter cívico y militar, sirve también para proyectar una imagen de unidad en un momento en que Rusia afronta sanciones internacionales y una creciente polarización global.