El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) ha anunciado este jueves la detención de un saboteador que, según Moscú, fue reclutado por los servicios especiales de Ucrania para asesinar a un soldado ruso. El individuo, que se encontraba huido de la justicia rusa y residía en la Unión Europea, fue capturado al regresar a territorio ruso, informó el organismo en un comunicado recogido por la agencia Sputnik.
«Los servicios especiales de Ucrania reclutaron a un saboteador fugitivo que se ocultaba de la persecución penal dentro de la UE», señala la nota del FSB, que no precisa el lugar ni la fecha exacta del arresto más allá del 11 de junio. El detenido habría recibido instrucciones y financiación para eliminar a un militar ruso, en el marco de lo que el Kremlin califica como una campaña sistemática de atentados contra sus fuerzas armadas.
La operación, según la versión oficial rusa, forma parte de una estrategia de Kiev para desarticular la estructura militar rusa mediante sicarios a sueldo reclutados entre fugitivos y criminales. El FSB no ha revelado la identidad del detenido ni detalles sobre el soldado que era el objetivo del complot.
Este arresto se produce en un contexto de creciente actividad de los servicios de inteligencia de ambos bandos, con ataques con drones, sabotajes y operaciones encubiertas que se han intensificado desde el inicio del conflicto en 2022. Moscú ha denunciado en repetidas ocasiones que Ucrania utiliza la UE como base para reclutar agentes y planificar acciones contra objetivos rusos.
Por su parte, Ucrania no ha comentado oficialmente la información difundida por el FSB, considerado por Kiev como un órgano de propaganda del Kremlin. La noticia llega en medio de la escalada de tensión bélica, con ambos países intercambiando ataques diarios en el frente y en la retaguardia.




