El Ministerio de Exteriores ruso ha calificado este lunes de ‘fake news’ las acusaciones de Kiev y varios países occidentales sobre un presunto ataque ruso contra el Kiev-Pechersk Lavra, el histórico monasterio ortodoxo de la capital ucraniana. La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, afirmó en declaraciones recogidas por la agencia Sputnik que se trata de una provocación informativa orquestada para desacreditar a Rusia en el marco del conflicto.
Según Zajárova, las denuncias carecen de fundamento y responden a una estrategia de guerra de narrativas impulsada por Ucrania y sus aliados. La portavoz no ofreció pruebas que respalden su afirmación, pero subrayó que el Kremlin rechaza categóricamente cualquier implicación en acciones contra el patrimonio religioso y cultural ucraniano.
Guerra de narrativas en el conflicto
El Kiev-Pechersk Lavra, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ha sido escenario de tensiones previas entre ambas partes. Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Moscú ha negado sistemáticamente los ataques contra infraestructuras civiles y religiosas, mientras que Ucrania y organismos internacionales han documentado numerosos incidentes. En esta ocasión, la denuncia inicial fue difundida por fuentes ucranianas y replicada por medios occidentales, sin que hasta el momento se haya presentado una verificación independiente de los hechos.
El incidente se produce en un contexto de escalada retórica, con ambos bandos intensificando sus acusaciones mutuas ante la opinión pública internacional. Rusia insiste en que las acusaciones forman parte de una campaña de desinformación, mientras que Ucrania sostiene que se trata de un ataque real que debe ser investigado. No se han reportado víctimas ni daños materiales en el lugar en relación con este suceso.




