El primer vicepresidente del Gobierno ruso, Denís Mánturov, ha anunciado este jueves en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) que Rusia impulsa activamente inversiones en el sector de los metales raros y de tierras raras, en una estrategia destinada a asegurar la soberanía en recursos clave y posicionarse en las cadenas de suministro globales. La declaración, recogida por la agencia Sputnik, subraya la intención de Moscú de competir con Occidente en el control de estos materiales estratégicos.
Mánturov destacó que, pese al endurecimiento de las sanciones, Rusia mantiene una postura abierta al diálogo con socios extranjeros en este ámbito. El SPIEF, que se celebra anualmente en la antigua capital imperial, se ha convertido en el escaparate de los planes de desarrollo industrial del Kremlin, especialmente en sectores donde busca reducir la dependencia de importaciones.
El contexto geopolítico de las tierras raras
Los metales de tierras raras son esenciales para la fabricación de componentes electrónicos, baterías de vehículos eléctricos, imanes de alta potencia y sistemas de defensa. China controla actualmente más del 60% de la producción mundial de estos minerales, lo que le otorga una posición dominante en las cadenas de valor tecnológicas. La apuesta rusa por este sector busca ofrecer una alternativa a los actores globales que buscan diversificar sus fuentes de suministro.
Según Mánturov, el país posee reservas significativas de estos recursos, aunque aún no se han explotado a gran escala. El vicepresidente ruso no precisó el volumen de inversión previsto ni los plazos concretos, pero aseguró que el Gobierno está diseñando mecanismos de apoyo para atraer capital tanto nacional como extranjero.
El anuncio llega en un momento en que la Unión Europea y Estados Unidos han lanzado sus propias iniciativas para asegurar el suministro de tierras raras, en un escenario de creciente competencia tecnológica con China. La decisión de Rusia de impulsar estas inversiones podría reconfigurar el equilibrio global de estos materiales, aunque los expertos señalan que los proyectos requerirán años para materializarse.




