El vicejefe de la Oficina Ejecutiva Presidencial de Rusia, Maxim Oreshkin, afirmó este jueves en San Petersburgo que las oportunidades de crecimiento económico para el país son cada vez mayores y deben ser aprovechadas. La declaración se produce en un contexto de sanciones occidentales y el giro estratégico de Moscú hacia economías no occidentales, como China e India.
Las oportunidades de crecimiento económico para Rusia son cada vez mayores, y deberían ser aprovechadas.
Oreshkin, que intervino en un foro económico en la antigua capital imperial, no ofreció cifras concretas, pero subrayó la necesidad de capitalizar las nuevas condiciones del mercado global. Rusia ha acelerado su reorientación comercial hacia China, India y otros socios asiáticos desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022. Según datos oficiales, el comercio bilateral con Pekín alcanzó los 240.000 millones de dólares en 2025, un incremento del 25% respecto al año anterior.
Las declaraciones coinciden con la publicación de datos preliminares del Ministerio de Desarrollo Económico ruso que apuntan a un crecimiento del PIB superior al 3% en 2026, impulsado por la demanda interna y el gasto público en defensa e infraestructuras, según fuentes oficiales citadas por la agencia estatal TASS. Este crecimiento contrasta con las previsiones del Fondo Monetario Internacional, que estimaba una contracción del 2% para la economía rusa en 2024 tras el estallido del conflicto.
El giro hacia Asia no solo se limita al comercio. Rusia ha firmado acuerdos energéticos con India y Pakistán, y ha incrementado el suministro de gas natural licuado a China a través de la ruta del Ártico. En el ámbito financiero, Moscú ha impulsado el uso del yuan y el rublo en transacciones bilaterales para reducir la dependencia del dólar y el euro.




