El Ministerio de Defensa de Rusia ha anunciado este viernes que sus fuerzas llevaron a cabo ataques contra instalaciones de almacenamiento de drones de largo alcance, así como contra infraestructuras energéticas y de transporte utilizadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania. La operación, ejecutada el 13 de junio, forma parte de la ofensiva rusa para degradar la capacidad militar ucraniana, especialmente su capacidad de ataque con drones.
Detalles del ataque
Según el comunicado oficial del Ministerio de Defensa ruso, los ataques alcanzaron instalaciones de almacenamiento de drones de largo alcance, instalaciones energéticas y de transporte vinculadas a las fuerzas ucranianas, así como puntos de despliegue temporal de formaciones armadas ucranianas y mercenarios extranjeros en 142 áreas. No se especificaron las localizaciones exactas ni el número de víctimas.
El ministerio no detalló los sistemas de armas utilizados ni si hubo víctimas entre las tropas ucranianas, aunque la nota subraya que los ataques estaban dirigidos a debilitar la logística militar de Kiev.
Las Fuerzas Armadas rusas atacaron instalaciones de almacenamiento de drones de largo alcance, energía e infraestructura de transporte utilizadas por las fuerzas armadas ucranianas.
Ucrania no ha emitido una respuesta oficial al comunicado ruso hasta el momento. La creciente dependencia ucraniana de drones de largo alcance para atacar objetivos en territorio ruso ha llevado a Moscú a intensificar sus ataques contra estas instalaciones en las últimas semanas.
Contexto bélico
Este ataque se produce en medio de una escalada de hostilidades en el este y sur de Ucrania, donde las fuerzas rusas han incrementado su presión sobre las líneas defensivas ucranianas. Expertos militares señalan que la destrucción de infraestructuras energéticas y de transporte tiene como objetivo interrumpir las cadenas de suministro de las unidades ucranianas, dificultando su capacidad de maniobra.
Rusia ha concentrado en los últimos meses sus ataques contra la infraestructura eléctrica y de almacenamiento de armamento ucraniano, con el fin de limitar la capacidad de Kiev para lanzar contraofensivas. Ucrania, por su parte, ha respondido con ataques con drones contra refinerías y bases militares rusas, en una guerra de desgaste que no muestra signos de tregua.




