El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha afirmado este sábado que los sistemas de defensa y las armas nucleares tácticas desplegadas en Bielorrusia constituyen un factor de disuasión frente a Ucrania y los países de la OTAN. La declaración coincide con un nuevo balance bélico en el que las fuerzas rusas aseguran haber derribado 540 drones ucranianos en las últimas 24 horas.

Disuasión nuclear en la frontera occidental

Según el comunicado difundido por la diplomacia rusa, la presencia de armamento nuclear táctico y sistemas de defensa en territorio bielorruso «garantiza un contrapeso» a las agrupaciones militares de Ucrania y la Alianza Atlántica en los países vecinos. La medida, que Moscú justifica como respuesta al avance de la infraestructura de la OTAN hacia sus fronteras, eleva la tensión estratégica en la región.

Rusia desplegó por primera vez armas nucleares tácticas en Bielorrusia en 2023, una decisión que fue calificada por la OTAN como «peligrosa e irresponsable». Desde entonces, el Kremlin ha reiterado que la disuasión nuclear es necesaria para proteger su flanco occidental.

Balance militar diario

En el plano estrictamente militar, el Ministerio de Defensa ruso ha informado de la destrucción de un lanzador del sistema de lanzacohetes múltiple ucraniano Partisan. Además, las defensas antiaéreas interceptaron 15 bombas guiadas y abatieron 540 drones ucranianos en distintos puntos del frente. Según fuentes castrenses, los ataques con drones siguen siendo una de las principales tácticas de las fuerzas de Kiev para tratar de desgastar las líneas defensivas rusas.

Desde el inicio de la guerra, Ucrania ha incrementado su producción y uso de vehículos aéreos no tripulados, mientras que Rusia ha reforzado sus capacidades de guerra electrónica y defensa antiaérea para contrarrestarlos. El balance diario de derribos no puede ser verificado de forma independiente, pero ambos bandos publican cifras periódicas que indican la intensidad de los combates.