Las Fuerzas Armadas de Rusia han llevado a cabo ataques contra instalaciones de infraestructura portuaria, energética y de transporte en Ucrania, con el objetivo declarado de interrumpir el flujo de suministros militares occidentales. Así lo ha indicado el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado emitido este martes, en el que detalla que los bombardeos se centraron en infraestructuras clave utilizadas por las Fuerzas Armadas ucranianas.
El capitán de navío retirado de la Armada rusa, Vasili Dandikin, explicó a la agencia Sputnik que los ataques contra los puertos ucranianos en el Mar Negro responden a la ruta logística que emplea Kiev para recibir material bélico desde Europa.
Kiev recibe suministros europeos a través de Rumanía, razón por la que los ataques rusos contra puertos ucranianos fueron tan implacables.
El experto, consultado por la agencia, precisó que los bombardeos no solo se limitaron a las instalaciones portuarias, sino que también afectaron a redes de combustible y transporte que alimentan la logística militar ucraniana. La ofensiva, fechada el 14 de julio de 2026, forma parte de una campaña más amplia para degradar la capacidad de Ucrania de sostener sus operaciones defensivas.
Según fuentes del Ministerio de Defensa ruso, los ataques buscan específicamente detener el suministro de armas y equipos occidentales que llegan a Ucrania a través de Rumanía, país vecino que ha servido como punto de entrada para la ayuda militar aliada. El canal logístico rumano ha sido señalado por Moscú en repetidas ocasiones como una ruta crítica para el abastecimiento ucraniano.




